K.L. o cruces cenagosos de dos ríos (llamado así hace algo más de 130 años cuando aquí no había casi nada) es una de las ciudades de mayor crecimiento del sudeste asiático, donde habitan casi dos millones de malayos.
Aún retiene cantidad de carácter sus viejas edificaciones de estilo colonial, una Chinatown en el corazón de la ciudad donde

Nada más llegar intenté pasear un poco por los alrededores pero la lluvia me lo impidió, por lo que tuve que encerrarme en el hostal y esperar hasta el día siguiente para comenzar el callejeo recorriendo los lugares turísticos más interesantes de la zona: el Mercado Central, sus tiendas de recuerdos y un montón de puestos de comida ambulantes que se ubican en el primer piso; cruzando el río Klang, dirección Oeste, por el puente peatonal, a la izquierda se lle

Más hacia el sur se llega la Estación de trenes K.L. (1.911), de estilo colonial británico-morisco, con arcos, cúpulas, torres y minaretes; a continuación se llega al Masjid Negara (o Mezquita Nacional), uno de las más grandes en el sudeste de Asia, y luego al Museo Nacional, que abre todos los días de 9 a 18 (1R). Este edificio de buen gusto arquitectónico malayo acoge exposiciones muy interesantes.
Por el otro lado de la cuidad, dirección N , entre las calles Jalan Tuanku Abdul Rahman y Jalan Masjid

Por la otra parte de la ciudad, dirección E, girando a la izquierda en Jalan Sultan Ismail y luego a la derecha en Jalan P. Ramlee, se alcanza la zona conocida como el Triángulo de Oro, un lugar de moda para hacer compras o comer en sus centros comerciales ultramodernos, de arquitectura islámica.
Y fuera de la ciudad, a 13km dirección norte, tomando el bus nº70 o el minibús nº11 (30 min.) se llega a las Cuevas Batu, unas espectaculares formaciones prehistórica de piedra caliza.
En su base, una charca bordea la entrada, un templete con un monje bendice a los feligreses, y cientos de fieles diariamente intentan subir como pueden los 272 escalones que alcanzan su entrada principal en medio de las montañas en donde emergen algunas fastuosas cuevas, con enormes estalactitas que cuelgan a 100mt de altura, anchos pasillos, santuarios o templetes, con figuras de Shiva, Durga… Es en realidad el dios Subramarian , postrado en la gruta principal, quien atrae a sus devotos hasta este lugar.
El siguiente destino sería las tierras altas de Cameron (a 90kms), donde se cultiva el mejor te y se come la mejor comida hindú del país como consecuencia de la cantidad de trabajadores indios que los británicos se trajeron para ese lugar. Y hacia allá me dirigí.